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Mercado de Antón Martín, puesto 21 (planta baja)

Menaje

Ventajas del barro y la cerámica

Antes del vidrio y el acero, las conservas se cocían en cazuelas de barro y se guardaban en orzas. Buena parte de esa práctica sigue teniendo sentido hoy, si sabes qué elegir.

Mermelada de aronia en un cuenco de cerámica amarillo con lunares
En el puesto damos a probar en cuencos de cerámica esmaltada.

Seis razones para el barro y la cerámica

No reacciona con los ácidos

La buena cerámica esmaltada es químicamente inerte. La acidez de la fruta y del vinagre no ataca la superficie, así que la mermelada no coge sabor metálico como en el aluminio o en un esmalte dañado.

Calor uniforme

El barro tiene mucha inercia térmica: se calienta despacio pero sin puntos calientes. Un dulce de membrillo en cazuela de barro al horno a 150 °C no se agarra ni en cinco horas.

Enfriado lento

Al retirarla del fuego, la cazuela sigue «cocinando» unos quince minutos. En los almíbares de dos fases eso significa fruta más tierna y un almíbar más limpio.

Protección frente a la luz

Una orza opaca conserva el color de la confitura de rosa o de cereza, que se apaga con la luz. Por eso nuestras abuelas guardaban los dulces en orzas y no en vidrio a la vista.

El barro sin esmaltar respira

Sus microporos dejan pasar aire y humedad. Para ajos, cebollas o patatas eso significa menos moho; para curar aceitunas o quesos, un secado más uniforme.

Dura décadas

El barro no tiene recubrimientos que se despeguen. Bien cuidada, una orza pasa de generación en generación y, al final, vuelve a la tierra sin microplásticos.

Comparativa de materiales para conservas

Material Alimentos ácidos Cocción larga Almacenaje Luz
Cerámica esmaltada excelente buena excelente protege
Barro sin esmaltar no recomendado excelente para alimentos secos protege
Vidrio excelente no apto para fuego directo excelente no protege
Acero inoxidable excelente excelente no recomendado protege
Aluminio evitar buena evitar protege
Moras en almíbar en un plato de porcelana con motivos florales

Qué hay que tener en cuenta

Esmaltes con plomo. Los esmaltes antiguos y decorativos, sobre todo rojos, naranjas y amarillos, pueden contener plomo que la acidez arrastra. Para conservas usa solo piezas aptas para uso alimentario y reserva las orzas antiguas de rastro para alimentos secos.

Choque térmico. Nunca metas una cazuela de barro fría en el horno caliente ni viertas agua fría en una cazuela caliente. Enciende el horno con la cazuela dentro.

El barro sin esmaltar absorbe. Grasas y almíbares entran en los poros y con el tiempo se enrancian. Usa el barro sin esmaltar para cocinar y, para guardar dulces, una orza esmaltada o vidrio.

Cómo curar y cuidar una cazuela de barro

  1. Sumerge la cazuela nueva en agua fría entre 12 y 24 horas antes del primer uso.
  2. Frota ajo por el interior y hierve agua con un chorro de vinagre, o leche, a fuego muy suave: el almidón y las proteínas cierran los poros más grandes.
  3. Lava el barro sin esmaltar con agua caliente y cepillo, sin jabón, que se queda en los poros.
  4. Déjala secar boca abajo al aire antes de guardarla en el armario.
  5. Si aparece moho, hiérvela con agua y bicarbonato y sécala al sol.

No vendemos menaje: escribimos sobre lo que usamos nosotros. Las recetas de mermeladas y almíbares están en el blog y los tarros ya hechos, en la tienda.