Zumo de frambuesa sin cocción y mermelada rápida con lo que sobra
El método en frío conserva el aroma de la frambuesa fresca, y con la pulpa sobrante haces en veinte minutos una mermelada para tortitas.
En julio el valle del Navia huele a frambuesa. Cuando compramos fruta para el obrador siempre guardamos una parte para un zumo que no se cuece: su aroma se parece más a la fruta fresca que cualquier zumo pasteurizado.
Elaboración
- Repasa las frambuesas. Si están limpias, no las laves: el agua diluye el zumo.
- En un recipiente ancho de vidrio o esmaltado alterna capas de frambuesa y azúcar. Cubre con una gasa y deja 48 horas en lugar fresco, removiendo suavemente una vez al día.
- Cuela por una gasa sin exprimir: solo lo que caiga por sí solo.
- Mezcla el zumo con el ácido cítrico, envásalo en botellas esterilizadas y guárdalo en la nevera.
- Pon la pulpa en un cazo con el azúcar y el limón y cuece 15–20 minutos.
- Envasa la mermelada y esteriliza los tarros 10 minutos al baño maría.
Zumo en frío o cocido
El zumo en frío es más aromático, pero no está pasteurizado: tiene que ir a la nevera y dura hasta tres meses. Si lo quieres para la despensa, caliéntalo a 80 °C antes de envasar y pasteuriza las botellas 15 minutos.
Consejos del obrador
- A la frambuesa no le sienta bien el metal: usa vidrio, porcelana o esmalte.
- Para una mermelada sin pepitas, tamiza la pulpa antes de cocerla.
- Unas hojas de melisa en el zumo le dan un punto refrescante.
Conservación
El zumo en frío, hasta 3 meses en la nevera. La mermelada, hasta un año en la despensa.
Receta probada en nuestro obrador. El tiempo de cocción depende del cazo, del fuego y de la madurez de la fruta: fíate más de la prueba del plato frío y del termómetro que de los minutos.