Confitura de corteza de sandía: del cubo de basura a la despensa
Receta antigua del Mediterráneo: la parte blanca de la corteza se vuelve translúcida y crujiente. El paso clave es el baño en cal alimentaria, que mantiene la firmeza.
En casi todas las casas la corteza de sandía acaba en la basura, pero en Grecia, Turquía y buena parte del Mediterráneo lleva siglos convirtiéndose en confitura. El resultado son dados translúcidos y crujientes en un almíbar dorado, con un sabor suave que admite vainilla o clavo.
El proceso dura dos días, pero el trabajo activo no llega a una hora.
Elaboración
- Con un pelador quita la piel verde y recorta los restos de pulpa roja. Corta la parte blanca en dados de 2 cm.
- Sumerge los dados en la solución de cal durante 4–6 horas y enjuágalos bajo el grifo al menos 30 minutos, cambiando el agua tres veces.
- Escáldalos 5 minutos en agua hirviendo y escúrrelos.
- Prepara un almíbar con el azúcar y el agua, añade la corteza y cuece 10 minutos. Deja reposar tapado toda la noche.
- Al día siguiente cuece otros 20–30 minutos, hasta que la corteza esté translúcida y el almíbar espese.
- Al final añade el limón y la vainilla y envasa en caliente en tarros esterilizados.
¿Es segura la cal?
La cal alimentaria (hidróxido de calcio, E526) se vende en droguerías y tiendas de material para conservas. El calcio refuerza las paredes celulares de la corteza, que sigue crujiente tras una cocción larga. Con un buen enjuague no queda sabor, pero ese enjuague no se puede saltar.
Si prefieres no usar cal, escalda la corteza dos veces 5 minutos. Quedará más blanda, pero igual de bonita.
Consejos del obrador
- Elige sandías de corteza gruesa: las variedades mini de piel fina no sirven.
- Los dados del mismo tamaño se cuecen por igual.
- El almíbar combina muy bien con cardamomo y piel de naranja.
Conservación
En lugar fresco y oscuro, hasta un año. Una vez abierto, en la nevera.
Receta probada en nuestro obrador. El tiempo de cocción depende del cazo, del fuego y de la madurez de la fruta: fíate más de la prueba del plato frío y del termómetro que de los minutos.